¿Cómo detectar si estoy en una “relación tóxica” y que puedo hacer?

Ni una menos!

Una relación se vuelve tóxica en el momento en que una de las partes “se aprovecha” de la otra, cuando aparentemente solo uno de los dos obtiene un beneficio.

En una relación tóxica, las dos personas tienen una autoestima baja y buscan a una persona que les haga sentirse bien, estableciendo lo que se conoce como relación de dependencia emocional. Es decir, ambas partes tienen una serie de carencias emocionales, miedos e inseguridades que no saben gestionar y buscan en la otra persona alguien que les solucione esos problemas, es decir, a un salvador.

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En la Terapia basada en el Análisis Transaccional, se dice que en las relaciones de dependencia emocional, las personas no han desarrollado su parte Adulta con lo que no se sienten capaces por si mismas de afrontar las circunstancias que les depara la vida, no son autónomas y, por tanto, buscan a una persona que les haga de «padre» o de «madre», a un salvador que les proteja, las cuide, y les den el amor que tanto anhelan.

En una relación tóxica siempre hay dos partes. Por un lado, tenemos la persona dependiente que necesita de la otra para calmar sus múltiples miedos: miedo a sentirse sola, a que no la quieran, al abandono, a no ser capaz de salir adelante por si misma,… Para ello se coloca en una posición de víctima, dando la imagen de fragilidad y buscando que la otra persona sienta lástima por ella e intente ayudarla, solucionando sus problemas y estando siempre pendiente de ella, protegiéndola, animándola y dándole mucho afecto.

Por otro lado, tenemos a la persona que siente que tiene que ayudar a su pareja, amigo, familiar (la persona dependiente) porque la quiere y desea lo mejor para ella.

En un primer momento, la ayuda puede ser prestada desde la parte Adulta de la persona pero si esta ayuda se convierte en algo constante y va acompañado de otras señales como dejar de ser uno mismo, anteponer siempre las necesidades de la otra persona a las propias, dejarse controlar, etc, entonces, estamos actuando desde un rol de salvador porque nos hemos dejado atrapar en la relación tóxica, creemos que sin nosotros la otra persona no puede vivir porque eso es lo que nos ha hecho creer y estamos convencidos de que si rompemos la relación, la destrozaremos emocionalmente.

Tengamos presente que detrás de una relación tóxica siempre hay un juego psicológico de chantaje emocional. Cuando nos damos cuenta de que estamos en una relación tóxica e intentamos hablar de nuestros sentimientos con la persona dependiente y de que el tipo de relación que tenemos tiene que cambiar, la persona dependiente abandona su rol de víctima y se coloca en un rol de perseguidora, haciéndonos sentir culpables con frases como: «Es que no te das cuenta de que te necesito…», «Con todo lo que he hecho por ti y lo que te quiero, fíjate cómo me tratas…», «¿Y tú dices, que me quieres?.

La persona dependiente deposita toda su autoestima en la otra persona y tiene tanto miedo de perderla que hará todo lo possible para que no se vaya, llegando en casos extremos a chantajearla con ideas suicidas. «Es que yo sin ti no soy nadie», «no vale la pena vivir si no te tengo», «seguro que estarías mejor sin mi».

Cómo saber si estoy en una relación tóxica?

  • No puedes ser tú misma.

– Estancamiento. Las relaciones sanas siempre apoyan el desarrollo y el bienestar del otro, ayudan a crecer y a expandirse.

– Control.

– Falta de respeto.

– Critica a tus amigos/as e intenta que pases menos tiempo con ellos.

– Quién tiene razón.

– Celos.

– Discusiones.

-Vergüenza

-Es de dos.

cuatro tipos de relaciones tóxicas:

  • Relaciones fundamentadas en el chantaje emocional.
  • Relaciones fundamentadas en el miedo.
  • Relaciones tóxicas de poder.
  • Relaciones tóxicas basadas en mentiras.

Razones por las que no es fácil salir de una relación tóxica

Si estas en una relación tóxica es probable que te hayas dado cuenta de que no es fácil salir. Es importante que te esfuerces en lograrlo y no pierdas confianza de que es posible. Entre las razones por la que no es sencillo salir de una relación están las siguientes:

Una relación tóxica es difícil de dejar, principalmente, por lo bien que te hace sentir, a pesar del daño que sufres y del que eres consciente, de la culpa y de que amigos y familiares te digan que no te conviene. En primer lugar tienes que tener presente que vives un estado de confusión, en el que, a pesar de estar consciente de que tu pareja te hace daño y que la relación no te conviene, al mismo tiempo algo te hace sentir “muy bien”; como si necesitaras o dependieras de la relación para tener calma y estabilidad. La realidad detrás de esto tiene que ver con miedos, inseguridades, baja autoestima, manipulaciones, chantajes y una incapacidad de ambos para ver las dimensiones del problema.

Pensamos que con el tiempo los problemas desaparecerán, pero lo cierto es que dejar correr el tiempo no arreglará las cosas. Es necesario actuar pronto y lograr encontrar lo que se necesita para salir de la relación. Tienes que tener presente que si existen estos conflictos así de graves en la relación es porque ninguno de los dos está siendo capaz de atender los retos que surgen en la relación (que son algo así como problemas individuales no resueltos del pasado mal manejados).

Creer que con el tiempo se irán estos problemas es como pensar que seguir ignorando estos retos se resolverá el problema.

Creemos que podemos cambiar a nuestra pareja, pero lo cierto es que nunca podrás cambiar a la persona tóxica con quien estás. De hecho, hacer depender de que el otro cambie para estar bien es una forma de bloquearte el paso, y que se vuelva imposible salir de la relación. Esta posibilidad necesariamente depende de ti.

Consejos para salir de una relación tóxica:

– Ser consciente de que estamos en una relación tóxica detectando las señales de alarma: chantaje emocional, control excesivo por parte de la otra persona tanto de lo que hacemos como de con quién estamos, nos mira el móvil y las redes sociales, intenta cambiar nuestra forma de ser o nuestros hábitos, no nos deja espacio personal, nos hace renunciar a actividades que nos gustan,…

-Legitimar nuestros sentimientos. Tenemos que analizar cómo nos hace sentir

-Fomentar nuestra autestima.

Respetarnos y hacernos respetar

Fomentar la autonomía

  1. Intenta alejarte de la persona tóxica. No pierdas oportunidades que tengas por alejarte un tiempo de la persona tóxica. …
  2. Aprovecha este tiempo para conocerte más a ti mismo. …
  3. Haz perder el poder que la persona tóxica tiene sobre ti.
  4. Hazte preguntas convenientes: –
  5. – ¿Realmente merezco estar en esta relación tóxica?
    – ¿Quiero vivir de verdad así? ¿Me puedo imaginar todos los días de mi vida adentro de esta relación?
    – ¿Mi vida sería mejor sin esta relación?
    – ¿Por qué siento atracción de este tipo de relaciones?
    – ¿Cómo puedo retomar las riendas de mi vida

1) Acaba con el autoengaño
El primer paso para poder salir de una relación tóxica es reconocer que estás en una. Manténte abierto a las percepciones y opiniones que te puedan hacer amigos y familiares. Si bien no necesariamente sean acertadas, es importante que simplemente las tengas en cuenta y no te cierres a las personas que son importantes para ti. Hazte preguntas sobre cómo te sientes después de ver a esta persona, si te hace sentir débil o te anima. Cuando no estás con la persona, pregúntate si tienes deseos de verla, o si sientes que algo malo va a pasar si no la ves, o si lo sientes como obligación. Pregúntate si sientes miedo antes o después de pasar tiempo juntos, o si te sientes intimidado(a), decepcionado(a) o lastimado(a) por cosas que te dice o te hace.

2) Tú no eres el único culpable de que la relación no funcione
El paso más importante para desprenderte de una relación tóxica es darte cuenta que a pesar de que lo que la pareja te diga, tú no eres el único culpable o responsable de que no salgan bien las cosas en la relación.


3) Conoce cuál es el antídoto de lo tóxico de la relación.
Si no hacemos frente adecuadamente a los retos que surgen a la hora de relacionarnos como pareja, nuestra relación puede volverse tóxica. Estos retos tienen que ver con problemas no resueltos que cada uno arrastra de su propio pasado, y que salen a flote en una relación importante debido a la confianza, la intimidad y la cercanía. Llamamos tóxico a las consecuencias de un mal manejo de estos problemas no resueltos, por lo que el antídoto tiene que ver en primer lugar con identificar cuál es este problema no resuelto con el que nuestra relación nos confronta. Esto quiere decir que, independientemente de continuar o no con la relación, es necesario atender estos problemas no resueltos. Ya que, de hecho, romper de tajo con una relación no es garantía de que el problema terminé ahí. Pues existen riesgos de que puedas volver a entrar en otra relación tóxica en el futuro. Esto tampoco significa que hay que quedarse adentro de la relación. Cuando una pareja se hace mucho daño es muy difícil resolver los problemas, y pocas veces son capaces de encontrar la fuerza para hacerlos. Por lo que conviene romper y distanciarse de la relación tóxica.


4) Identifica las conductas tóxicas tanto de uno como del otro
Es muy probable que ya tengas identificadas cuáles son las conductas tóxicas en tu relación de pareja, solo que las ves con ojos inocentes y encuentras formas de justificarlas. Identificar los comportamientos tóxicos tiene que ver con aprender a ver el modo de relacionarse el uno y el otro desde una perspectiva diferente. Cuando dices: “en el fondo es una buena persona, yo le ayudaré a darse cuenta cómo actuar”, o “es celosa conmigo porque me quiere”, o incluso “me golpea porque ha sufrido mucho », en todos estos casos se trata de conductas tóxicas que debes evitar..

5) Di no al miedo, mereces algo mejor
Es importante que se dé cuenta que puede vivir sin esta persona. La razón principal por la cual permanecemos en relaciones tóxicas demasiado tiempo tiene que ver, la mayoría de las veces, con el miedo a no poder encontrar a alguien mejor. Esto ocasiona que soportemos muchas cosas que no deberíamos de tolerar. Un hombre que fue abandonado de niño por su padre, por ejemplo, puede permitir actitudes y acciones de su pareja que lo dañan, por miedo a que su pareja lo abandone.

¡Mereces ser feliz! Si estás viviendo una situación de violencia, no esperes mas, desde el primer momento con respeto pide respeto, si esa persona no te lo puede dar. Aléjate.

No dejes pasar la oportunidad de ser feliz.

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